Agitación por amamantamiento: El rechazo a dar de mamar

24Julio, 2017
by Maca

 

 

La agitación por amamantamiento es uno de los problemas durante la lactancia de los que menos se habla, sin embargo, son muchas las madres que lo padecen.

Se da en madres que a pesar de que quieren continuar con la lactancia, sienten rechazo durante el amamantamiento.

¿Qué es la agitación por amamantamiento?

La agitación por amamantamiento es un rechazo involuntario hacia el acto de dar el pecho, e incluso al bebé o niño que mama. Puede aparecer en todas las tomas o sólo en algunas, y puede atravesar mejores o peores rachas.

Las madres que lo sufren sienten algo que les empuja a querer cesar la toma de manera inmediata. Es un sentimiento irracional, en el que de manera momentánea se rechaza la lactancia e incluso el contacto con el hijo/a.

Normalmente, además de los síntomas psicológicos se manifiestan calambres, cosquilleos, nervios o ansiedad, acompañados de un fuerte sentimiento de culpabilidad.

La madre no entiende porqué rechaza a su bebé cuando mama, lo que le crea aún mayor inquietud, incluso llegando a temer el momento en el que el bebé demanda pecho.

La agitación no es un sentimiento racional, sino todo lo contrario. Es una sensación visceral que no se puede controlar. La razón de la mujer le lleva a querer continuar con la lactancia como hasta ahora, sin embargo no puede olvidar ese malestar que le provoca dar teta.

En ocasiones algunas mujeres lo relacionan con sensaciones parecidas a las que se experimentan durante el sexo, lo que convierte la agitación en un problema aún más difícil de manejar. Unido al rechazo que causa la lactancia, se agolpan sentimientos negativos por sentir una especie de placer sexual en un momento en el que no quieres sentirlo.

Si ya de por sí la agitación es un tema tabú para algunas madres, por miedo a sentirse juzgadas, lo es aún más en los casos en los que se relaciona con la propia sexualidad.

¿Todas las madres sienten agitación?

Todas las madres pueden sufrir de agitación en algún momento de la lactancia, pero eso no quiere decir que todas vayan a pasar por ello.

La agitación se suele dar en madres con niños mayores de uno o dos años. Puede relacionarse con épocas de estrés, agotamiento, y madres que están sobrepasadas, no tienen ayuda etc. El rechazo puede estar relacionado con las hormonas, incluso con la necesidad de cerrar etapas en la maternidad, puesto que las situaciones en las que se suele dar son durante el embarazo, durante la lactancia en tándem con el hijo/a mayor, durante la ovulación o menstruación…

¿Cómo se soluciona?

No hay una solución definitiva para la agitación, pero sí hay algunas cosas que podemos hacer:

  • Hablar con el niño/a. Normalmente los niños/as notan el rechazo y el malestar de la madre. Podemos explicarles como nos sentimos, y sobretodo hacerles ver que nada es culpa suya.
  • Reducir el tiempo de las tomas. Sentir que en un momento va a acabar la toma puede ayudarnos a sobrellevarlo.
  • Reducir tomas. Si en algunas tomas se nota más rechazo que en otras se puede probar a eliminar las más complicadas.
  • Distraerte. Hacer otras actividades durante la toma nos ayuda a distraer la mente y mitigar las sensaciones de la agitación al tener la mente distraída. Leer un libro, ver la tele, mirar el móvil…
  • Esperar. A veces es temporal, por ejemplo, durante la ovulación o el embarazo. Aunque puede hacerse duro.
  • Revisar la postura. Aunque parezca que cuando son mayores el agarre y la postura están más que controlados, puede darse que en determinadas posiciones empeoren los síntomas porque se agarren peor, cojan solo pezón etc. También ayuda cambiar de postura porque en algunas la madre puede sentirse más cómoda.
  • Destetar. Si finalmente no se progresa, se alarga demasiado en el tiempo y no se ve la luz al final del túnel, se puede optar por un destete respetuoso.

Es muy importante que si sufres de agitación por amamantamiento no te sientas culpable ni te juzgues a tí misma. Recuerda que es un sentimiento visceral que no puedes controlar y que es normal sentir durante la lactancia.

Hablar de ello con familiares, amigas o una asesora de lactancia puede ayudarte a afrontarlo.

 

 

 

 

Lactancia materna

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