La lactancia materna desde el punto de vista de una maestra de Educación infantil

18diciembre, 2017
by Maca

La lactancia materna es un hecho natural y biológico, gracias a que el ser humano es un ser mamífero desde su existencia. Barriuso, de Miguel & Sánchez (2007) declaran: “La lactancia materna es un hábito ligado íntimamente a la supervivencia de la especie humana desde tiempo inmemorial” y que: “Como mamífero que es, la cría humana precisa de la leche de su madre para su supervivencia, sin ella fallecería inexorablemente”.

A pesar de que es un hecho natural, este no se percibe con naturalidad y normalidad en la sociedad actual. En muchas ocasiones lactar, amamantar o dar de mamar se ve envuelto en tabúes, prohibiciones y disputas innecesarias.

La leche materna es el alimento vivo, natural y esencial que la madre puede ofrecer a su bebé a través de su pecho desde el momento de su nacimiento, adaptándose a los requerimientos nutricionales de la criatura. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda: “Lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de vida y lactancia materna combinada con otros alimentos hasta los dos años de vida”.

A pesar de ello y según las estadísticas, a nivel mundial, únicamente, el 35 % de los bebés son amamantados durante sus primeros cuatro meses de vida. Sólo es necesario realizar una mirada atenta en nuestras escuelas infantiles de 0 a 3 años y observar que muchas familias deciden dejar de lactar a sus bebés en el momento de la incorporación; por desinformación, por falta de apoyo o por las pocas facilidades que se las otorga a las familias para conciliar la vida laboral con la vida familiar. Sólo uno de cada ocho bebés es alimentado con leche materna en el primer año de vida y en las aulas de 1-2 años es difícil (a veces imposible) complementar la alimentación con leche materna.

Existen evidencias científicas de que la LM ofrece numerosos beneficios para el crecimiento y el desarrollo saludable de las criaturas. Desde el plano fisiológico, la protección inmunológica frente a infecciones por la presencia de inmunoglobulinas en la leche materna, la absorción del hierro gracias a la lactoferrina, uno de los componentes más importantes de las proteínas de la leche materna, que además es anticarcinogénica, antimicrobiana, antiviral, antiinflamatoria (Korhonen, Pihlanto-Leppälä, Rantamäki & Tupasela, 1998), la estimulación del sistema nervioso central y del cerebro o el revestimiento del intestino con una flora intestinal determinada. Gómez (2009) afirma que: “La Lactancia Materna es uno de los principales factores que afectan a corto y a largo plazo al crecimiento, la composición corporal y el desarrollo de las funciones psicomotoras en los primeros años de vida”.

Desde el plano psicoafectivo, y teniendo en cuenta, que el bebé necesita desarrollar un vínculo de calidad con, al menos, un/a cuidador principal, para que su desarrollo se produzca de manera sana; la LM es una vivencia globalizadora compartida entre éste y su madre que ofrece alimento, consuelo, ternura, seguridad y comunicación, convirtiéndose en el cimiento del vínculo de apego forjado a través del contacto sensible que el bebé tiene con la fuente de seguridad que representa su madre. A través de este instante de interacción privilegiada, madre y bebé se vinculan afectivamente.

Pero ojo, la LM no da la garantía absoluta ni la exclusividad para crear un vínculo de calidad y favorecer un desarrollo psicoafectivo saludable. Los bebés amamantados con biberón también pueden vincularse afectivamente con su madre o padre. Lo esencial es que si se da biberón o se da pecho se haga con atención, entrega, corazón, mirada y presencia emocional, ya que, las criaturas son seres sensoriales y percibirán si su madre o padre siente placer o desagrado en este acto.

 

Ahora bien, la LACTANCIA, sea materna o no, debe gozar del valor que la corresponde en la sociedad en la que vivimos, con la información y el soporte adecuado. Es un aspecto de salud pública y de bienestar para la infancia y sus familias. ¿Es una utopía crear condiciones sociales que lo permitan? Lo ideal sería que las criaturas pudiesen permanecer con su padre o madre el primer año de vida con bajas maternas y paternas de larga duración y retribuidas, como en otros países europeos (Finlandia y Suecia, por ejemplo). Necesitamos instituciones públicas más concienciadas con las necesidades de la infancia y sus familias, que implanten políticas sociales que permitan que, verdaderamente, sea posible conciliar la vida maternal/paternal/familiar/laboral.

Y mientras todas estas condiciones favorables llegan y dado que hay bebés que se incorporan a la escuela infantil siendo lactantes y con cuatro meses de vida, ¿cómo puede actuar la escuela infantil frente a la lactancia materna? La escuela infantil, es su tarea de promoción de la salud, debe ser un agente facilitador que la apoye, la promocione, la informe y la fomente, diseñando medidas específicas, como, incorporar a sus equipos educativos personas con conocimientos en esta materia, crear grupos de apoyo a la lactancia o a la crianza en los que se pueda asesorar a las familias en las posibles dificultades que se puedan encontrar (extracción de leche materna, crisis de crecimiento, destete, etc) o la apertura y flexibilidad de horarios para que las familias puedan dar de mamar a sus hijos e hijas.

Si la escuela infantil se abre a la cultura de la lactancia con actitudes en favor de esta, estaremos consiguiendo dar un pequeño paso en pro de una infancia más sana y natural con nuestra biología y estaremos utilizando el poder y la oportunidad de implantar cambios en la sociedad, en las ciudades, en el barrio y en las personas, luchando por el bienestar de las criaturas y sus familias.

“A Noel y su familia, por haber despertado mi interés en la Lactancia”

 

Paloma Nuria Gonzalo García. Maestra de Educación Infantil y estudiante en Asesoras de Lactancia Online.

Bibliografía
Barriuso, L, de Miguel, M & Sanchez, M. (2007). Lactancia materna: factor de salud. Recuerdo histórico. An Sist Sanit Navar.
González, Y. Amar sin miedo a malcriar. La mirada a la infancia desde el respeto, el vínculo y la empatía. RBA Libros.(2012).
Crianza, Lactancia materna

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