Entrevista a Samanta Villar: “Volvería a ser madre a pesar de las dificultades”

7febrero, 2017
by Maca

 Con motivo de la presentación de su libro “Madre hay más que una”, he tenido la oportunidad de entrevistar a Samanta Villar.

A pesar del reto que para mí, que no soy periodista, suponía entrevistar a una profesional de tanta trayectoria, Samanta me lo puso muy fácil, pues me dio la sensación de estar hablando como con cualquier amiga que haya sido madre. Y así fue como quise encaminar la entrevista, en una charla de madre a madre. Sin ideas preconcebidas y sin prejuicios.
La sensación que me dio al hablar con ella se aleja mucho de lo que he leído estos días en entrevistas de otros medios.  Sin duda, Samanta es una madre normal, que quiere a sus hijos por encima de todo a pesar de que la maternidad en algunos momentos es muy complicada.
Continuamente estamos hablando de lo duro que es el no dormir más de tres horas seguidas, o de no poder ir sola al baño. Y a veces y en según que circustancias, esto son nimiedades.
Creo que es bueno que de vez en cuando hablemos de las sombras de la maternidad. Porque si bien no es un camino de espinas, tampoco es un camino de rosas. Y creo que no somos malas madres por quejarnos de vez en cuando.
A mi parecer, creo que Samanta ha optado por contar esa realidad de muchas mujeres aprovechando su tirón mediático. Estamos hartas de ver en televisión y revistas a famosas que salen ideales, guapísimas, sin ojeras y felices de la vida después del parto cuando sabemos que la realidad no es así. Y ella ha elegido contar esa otra cara de la maternidad que vemos tan poco en otras madres conocidas.
Sí, ella declaró que tener hijos quita calidad de vida, y supongo que lo diría en base a los “inconvenientes”, porque, y espero haberlo sabido plasmar adecuadamente, me da la impresión de que a pesar de todo, le compensa.
Pregunta: En tu libro “Madre hay más que una” hablas de tu experiencia con los tratamientos de reproducción asistida. ¿Qué más podemos encontrar entre sus páginas?
Respuesta: También está el relato de otras personas que han vivido maternidades fuera de lo común, tanto por las experiencias por las que han pasado como por su manera de vivirlo.
P. En declaraciones a EFE comentabas la picaresca que existe alrededor de la donación de óvulos o esperma. ¿Existe mucho descontrol a pesar de que la ley marca un límite de donaciones?
 R. Hay un descontrol total, porque la ley marca que se cree un registro nacional de donantes para controlar las veces que dona una misma persona, pero esto solo se controla en cada clínica de forma individual con cada donante, por lo que una persona puede ir a otra clínica y decir que nunca ha donado.
P. En nuestro país son muchas las parejas que, como en tu caso, desean ser padres y tardan años en conseguirlo. ¿Cómo se lleva el hecho de no saber si eso va a hacerse algún día realidad?
 R. Yo lo llevé muy bien, la verdad. No me quise angustiar. Veía parejas que se trastornaban y se hundían, así que nos centramos en estar bien. Yo ya tenía una vida plena antes de tener hijos, afortunadamente tenía muchas cosas de las que disfrutar y sentirme agradecida así que intenté centrarme en eso y para delante.
 
P. ¿Cómo se vive el momento en el que por fin te enteras de que vas a ser madre?

R. En realidad no fue un momento determinado. Después de cuatro intentos y perder un embarazo previo lo tomé con mucha prudencia. Cuando nos dijeron que progresaba adecuadamente esperamos a la semana 12 para comunicarlo, pero fue a partir de la 28 cuando dijimos ahora ya sí que sí vamos a centrarnos en disfrutar el embarazo el tiempo que nos quede.

 

 

 

 unnamed (2)P. El cine, la tele, las revistas etc nos muestran una versión edulcorada de la maternidad. ¿Crees que con más información real (como la que ofrecen por ejemplo los blogs de maternidad) las mujeres llegaríamos a la maternidad más conscientes de lo que nos espera?
R. La verdad es que sigo poco los blogs de maternidad y quizás mi problema fue ese, que no leí cosas sobre la maternidad antes de ser madre, pensaba que no era tan necesario. Ahora mismo con perspectiva quizás debí haberles echado una ojeada (Risas)
P. Imagina que mañana te despiertas y todo ha sido un sueño. No hay pañales, ni carrito, ni bebés. Estás otra vez en el momento antes de ser madre. ¿Cambiarías las decisiones que has tomado?
R. No. A pesar de todas las vicisitudes, conociendo ahora a mis hijos pienso que son estupendos. Tengo mucha curiosidad de ver como se van a desarrollar y muchas ganas de acompañarles en ese camino. Y a pesar de todas las dificultades a mí me gusta mucho quererles y el amor que recibo de ellos es increíble, así que por supuesto que lo volvería a hacer.
P. Cuando somos madres estamos físicamente muy acompañadas pero emocionalmente muy poco arropadas.  ¿Crees que se debería cuidar y atender más la etapa del puerperio?
R. Sin duda. En el puerperio todas necesitaríamos acompañamiento, asistencia doméstica, un psicólogo, si te puedes quitar alguna toma de encima quitártela porque necesitas dormir (Se ríe)
Se necesita hablar mucho más de eso para que las mujeres estén preparadas cuando les llegue.
P. ¿Qué consejos le darías a una madre que está en el primer mes postparto?
R. Que pida ayuda sin cortarse un pelo. Y sobretodo que no se sienta culpable. Que no se sienta culpable si no es capaz de calmar al niño, o de darle bien el pecho, o no es capaz de lo que sea. Siempre nos han dicho eso de que “como madre sabrás lo que hacer”,  y cuando te encuentras en la realidad te das cuenta de que no sabes lo que hacer, no sabes lo que le pasa y que se te han acabado los recursos, ya no puedes más. Y eso es normal. Yo he aprendido de cosas que ha hecho mi madre, un amigo etc. Al principio pensaba que era inferior, que no era buena madre, pero ahora no.  Me fijo en la gente con más experiencia y lo que funciona me lo copio.
P. ¿Qué dirías que es lo mejor y lo peor de la maternidad?
R. Lo mejor es la alegría. Es que los bebés son pura esencia de todo, alegría, energía, descubrimiento…Es asombroso. Y se va a ir perdiendo a medida que van creciendo. Y si consigues contagiarte de eso te lo pasas bomba. Yo me tiro al suelo, juego con ellos, les hago cosquillas…soy una niña otra vez. Ese momento que entras al comedor y ellos hacen “ohhhhh” con ilusión,  como si hubiera vuelto de la guerra. Dios mío quien me ha querido así en mi vida, qué maravilla.
Lo peor es que sus necesidades son tremendamente exigentes. Puede llegar a puntos en contra de tu propia salud. Pero la naturaleza es así, aunque tu estés mal física o emocionalmente te fastidias porque sus necesidades son la prioridad. Y yo lo entiendo, es el mecanismo de la naturaleza, y ahora todo está centrado en que mis bebés tengan siempre colmadas todas sus necesidades, y las mías importan un carajo. Así que me preocuparé de sobrevivir a la crianza (Risas). Total que todo esto te lleva al límite físico y mental, pero sigues, te levantas y continúas, y hasta que no te mueras vas a estar levantándote por tu hijo. A veces es muy bonito y a veces es infernal.
CURSO DE LACTANCIA MATERNA
Entrevistas, Lactancia materna

Por favor acceder para comentar.